Crónica 30 de Agosto:

 

Ciaula descubrió la luna y se echó a llorar. Dino Buzatti expresó la transcendencia de la naturaleza antes de que yo la sintiera aquí.

 

Las montañas del Atlas nos vigilan, silenciosas bajo el sol. Mientras, en nuestra furgoneta, las voces van y vienen, cantamos, reímos y no pueden faltar los cotilleos… Y como somos muy completas, también hay hueco para un debate: saber hasta que punto tenemos que dar a las personas del campo lo que nos piden es algo que nos preocupa a todas.

 

Aunque las voces no cesan, me escaqueo por momentos al mirador de la furgoneta. Los cristales están sucios, pero no me impiden ver lo que pasa ahí fuera. Hay hombres como adoquines. Están inmóviles a ambos lados de la carretera. El polvo penetra en los pliegues de su piel. Sus ojos son lo único que se mueven a nuestro paso, nos siguen resignados. Más lejos, las mujeres, cargadas con haces de leña se doblan hacia la tierra.

 

Al anochecer los ruidos se desplazan. En la furgoneta, nosotras callamos y dormimos como bien podemos. Fuera, la fiesta ha empezado. Los conductores paran y comen cantando. También en las furgonetas es Ramadán.

 

Carmen González y Laura López

Expedicionarias MRS 2010