Crónica 29 de Agosto:
Hoy al despertar y después del deporte matutino con Pablo, los chicos empezamos a buscar desesperadamente la ropa, esterillas y sacos que habían volado por la tormenta de ayer. Después del desayuno, recogimos la basura acumulada durante las tres noches que dormimos en Tattiouine y caminamos unos cinco kilómetros hasta llegar a los autobuses que nos esperaban abajo.
Tan sólo media hora más tarde llegamos al único monasterio de monjes católicos en todo el Magreb. Uno de los cuatro monjes que vivían allí era español, por lo que nos pudo dar una charla sobre algunas semejanzas entre el islamismo y el cristianismo. También, pudimos disfrutar en ese mismo lugar de una suculenta ración militar.
Cuando terminamos, volvimos a los autobuses. En ellos estuvimos unas dos horas hasta parar en una gasolinera donde nos montamos en unos curiosos “microbuses” marroquíes. En el nuestro viajábamos las chicas de mi grupo más un chico expedicionario para una “mayor seguridad”.
Ahora ya hemos llegado al lugar donde dormiremos esta noche: el lago Isli. Nos disponemos la mayoría alrededor del fuego de la cena para entrar en calor. Y cómo cada domingo esta noche se podrá asistir a una misa, sin duda, diferente a la habitual.
María García Anderson
y Carmen García Gómez
Expedicionarias MRS
2010