Crónica 18 de Agosto:
Mis ojos observan cómo un chico, Mateo, acaba de fundir a tres monitores cantando e improvisando con sus palabras, así está a punto de culminar el día de hoy, después de haber llenado el saco de experiencias con las sonrisas de unos niños al recibir un juguete, una canción y una muñeca, además de piruletas y globos. Todos ellos, al recibirlos, te regalaban su inmensa felicidad y un aire de agradecimiento de fondo, que llenaba tus pulmones de entusiasmo y de concienciación al descubrir la importancia que tienen estos proyectos y fundaciones en la vida y felicidad de estos niños, ya que conseguir esta felicidad es lo más importante. “Un juguete, una ilusión” es el nombre de este proyecto que hoy hemos tenido la suerte de visitar.
A la hora de comer perdimos el miedo por la idea de comer la “comida nutritiva y energética de las fuerzas armadas”, la cual está enlatada y te hace reflexionar sobre el sufrimiento de los soldados españoles. Perdimos el miedo gracias al Hospital Español que nos ha preparado un increíble cuscus, con el que nos hemos renovado todos.
“Cuatro Caminos” duda donde dormiremos y pasaremos la noche, después de haber degustado un aparte de música a la expedición. En esta crónica también quería aprovechar a felicitar a mi hermano Angelote que cumplió ayer los años y desearle que lo disfrutes mucho.
Daniel Vicente Sánchez
Expedicionario Mrs 2010