Crónica 18 de Agosto:

 

Sentada en el borde de una barandilla del edificio en el que nos encontramos, oigo superpuesta la guitarra de Alex y la ocarina de Alex 2 que se encuentran deleitándonos con un concierto improvisado en la azotea con los cantos de la mezquita por ser Ramadán.

 

Estamos a punto de ir a cenar tras un día movidito, amaneciendo en Tánger y acostándonos en Tetuán, pasando por la primera clase matinal de deporte y limpieza del centro de acogida donde dormimos de un tirón, por el cansancio que teníamos acumulado.

 

Lo siguiente fue acudir a la entrega de juguetes de la campaña “Un juguete, una ilusión” conjuntamente con piruletas y globos que hinchamos para ellos. La verdad es que a todos nos hubiese gustado quedarnos más tiempo. Fue todo muy rápido, una lástima.

 

Caminando llegamos hasta el Hospital Español que se creó en los años 20 y atendía a todos los españoles del Protectorado de Tetuán. Tras contarnos su historia, hemos “devorado” (porque no hay otra palabra) un riquísimo cuscus y carne de pavo de segundo. Sinceramente, quitando el calor, hoy hemos estado como reyes y su corte. Pero ya sea en buenas condiciones o en malas, cada vez somos más una piña.

 

Volviendo en autobuses llenos de cantos y risas hemos llegado a donde dormiremos hoy, que desgraciadamente prolongará nuestras ganas de higiene, porque no hay duchas. Para terminar la noche, Telmo ha presentado a todo el equipo, en una presentación que haría palidecer al mismísimo Pepe Reina. No puedo escribir más al estar apartada escribiendo, porque aquí cada minuto es oro y algo irrepetible, aunque hace ya dos días que perdimos la noción del tiempo…

 

Olivia Pérez de Acha López

Expedicionarias Mrs 2010