Crónica 17 de agosto
Cuando antes de venir al viaje leía las crónicas de las expediciones anteriores, pensaba que contar lo que aquí se vive no podría ser fácil y, sin embargo, qué fácil me va a resultar escribir esto.
Porque hoy, después de un extenuante viaje hemos vivido África. Las caras de los marroquíes que yo imaginé serían de desconfianza y miedo (fomentado por la falsa imagen que tenemos en Occidente), pero qué gusto cuando mirando los ojos de estas personas hemos visto aceptación, curiosidad, amistad, en definitiva hemos encontrado un pueblo que querría darse a conocer y conocernos.
Nuestro primer día entero aquí, en Tánger, ha coincidido con el Ramadán. La parada matutina nos ha deparado un baño en la playa para gusto de todos. Después vendría lo que nos ha conmovido a todos. Visitamos un museo que contenía los comienzos de las relaciones entre Estados Unidos y Marruecos. A continuación hemos tenido una charla sobre cooperación a cargo de Bea, la monitora especializada en este tema.
Pero, sin duda, lo que nos ha emocionado y hecho llorar a
todos ha sido la visita a
Esta asociación es la prueba fehaciente de que las religiones no suponen ningún problema para los habitantes de la zona, y tampoco para los tres frailes allí destinados que se esfuerzan por hacer de Marruecos un lugar mejor.
Por la tarde, hemos culminado este mágico día visitando un
centro en el que conviven chicos de
Todo el rollo que he escrito pretende expresar lo que es indefinible. En un día puedo asegurar que ha merecido la pena el esfuerzo realizado y me permito dar un consejo a todos: no os conforméis con lo que veis desde fuera, entrad en África y vividlo.
Nelson Montes
Expedicionario MRS 2010