Crónica 17 de agosto
Entre abrazos y besos los madrileños de Rumbo al Sur nos ponemos al día de las aventuras vividas durante el verano. Mientras nos contamos todos los cachivaches y pastillas que componen nuestros equipajes, los padres nerviosos exponen sus temores.
Después de charlas alegres, once horas de viaje y algunos intentos fallidos de dormir, a las 4:15 llegamos a Algeciras. En el ferry nuestro nerviosismo aumentaba a medida que nos acercábamos a la frontera. ¡Estábamos a punto de poner el pie en tierras del Magreb!
Las aguas del mar Mediterráneo nos despejaron en el comienzo de este segundo día. El primer proyecto nos marcó a todos, fue algo impactante. En la casa Nazaret de Tánger, unos discapacitados nos mostraban toda su alegría, cariño y entusiasmo. Algunos de nosotros nos mostrábamos cercanos, otros derramábamos alguna lágrima silenciosa, pero ninguno de nosotros sabría explicar con palabras lo que sentimos esta mañana.
Pasadas las 16:00, llegamos al centro social Assadaka donde niños de todas las edades nos mostraron su hospitalidad. Nos acogieron como verdaderos reyes. Después de una visita guiada por el centro, los niños nos sorprendieron con bailes que tenían preparados para la ocasión. Fue un momento mágico en el que todos acabamos compartiendo el ritmo y la ilusión. Un banquete nos esperaba después del espectáculo: degustamos todo tipo de manjares típicos marroquíes y seguimos jugando con los niños.
A pesar del cansancio, estas pocas horas en África han sido increíbles para todos. ¡Un buen comienzo!
Lucía Pérez y Alicia Oliva
Expedicionarias MRS 2010