Crónica 16 de agosto:

 

Sólo hace cinco horas que empezó todo, pero ya desde el primer minuto te dabas cuenta de que ni veinte cursillos te preparan para esto. Veo desde lejos una masa verde de gente que hace que se me cierre la garganta de nervios. Aún por encima apenas reconozco caras al principio pero… apenas pasan dos segundos y ya recibos saludos y palmadas de conocidos y desconocidos.

 

Parece que se olvidan los grupos y a los 10 minutos puedes pasearte entre toda esa masa de gente sin sentirte nunca fuera de lugar. Con los más cercanos organizamos una expedición para presentarnos y que cada vez haya menos caras desconocidas. Y ya está, así empieza.

 

En un rato estamos metidos en los autobuses y junto a los “¿cuánto queda?” se intercalan las preguntas sobre cómo nos desplazaremos, dónde dormiremos, cuántos caminos engulliremos… Nos queda un señor mes por delante.

 

José J. Martín

Expedicionario MRS 2010