Crónica 06 de
Septiembre:
Una suave brisa marina acaricia nuestros sentidos, mientras sobrecogidos como si de un sueños nos despertásemos observamos de nuevo un trocito de España.
Solo se escuchan susurros de los más valientes que, aunque con pena, se atreven a decir en alto lo que en realidad todos pensamos: “esto se está acabando”.
Atracamos en el puerto después de ocho horas de viaje, pisamos tierra firme y nos dirigimos hacia la Cruz Roja, la cual visitaremos después de un relajante descanso al calor del sol de las Islas Canarias.
Terminamos de comer e inmediatamente nos dirigimos al cuartel de infantería de las Palmas, una sensación extraña nos invade al llegar y ver a varios pelotones de soldados formando filas como si soldaditos de plomo se tratasen.
Increíble pero cierto, cada uno de ellos serán nuestros acompañantes personales durante el resto del día, serán nuestros binomios. Una breve presentación sobre lo que es el ejército ofrecida por un teniente, quiénes son, qué es lo que hace, cómo se formo…
Continuamos con una visita en la que podemos conocer gran parte del material militar y no sólo observamos, sino palpamos, cogemos, montamos, desmontamos y cargamos todo tipo de artilugios.
Una experiencia increíble nos esperaba después, ajenos a todo, los cien expedicionarios de MRS nos subimos al autobús. Entre risas, bailes y cantos, caemos en la cuenta de lo que pasa al otro lado del cristal: un auténtico despliegue militar, con tiendas de campaña enormes, jaimas, nos esperan acompañados de todos los soldados que conocimos anteriormente y unos cuantos más.
Después de una cena, en algunos de los casos, de un perrito caliente que sabía a gloria, nos muestran una gigantesca pista americana donde los soldados entrenan y posteriormente hacen competiciones. Muchos pudimos vivir en nuestras propias carnes algunas de las pruebas.
Por fin llega el último momento de la noche, toca caminata hacia lo alto de una montaña donde se puede disfrutar de unas vistas maravillosas. Como bien dice el dicho “una imagen vale más que mil palabras”.
Nieves Borges
González
Expedicionaria MRS
2010