Crónica 06 de
Septiembre:
Hoy hemos vuelto al primer mundo otra vez, a España, a Las Palmas de Gran Canaria. En el barco que cogimos anoche nuestros ojos se perdían entre los edificios que cubrían los cielos, nada que ver con aquellas inmensas montañas de Marruecos que también los cubrían.
Al llegar a las carpas de la Cruz Roja, nos hemos dividido para hacer diversos talleres. En uno de ellos se hablaba concretamente de la inmigración hacia Canarias. Han llegado cayucos con hasta 233 personas a bordo. Mientras escuchamos esas impresionantes cifras y el estado en el que la mayoría de ellos llegaban, me preguntaba, creo que al igual que el resto de expedicionarios, ¿cómo deben vivir allí para correr todos esos riesgos que les animen a venir a este Primer Mundo? En ese momento me acordaba de todo el viaje, de toda esa gente que vive sumida en la pobreza, pero que aún así sigue teniendo ese brillo esperanzador en la mirada. Sí, eso es lo que les trae a España, esa mezcla de desesperación y fortaleza.
Más tarde, hemos ido al cuartel militar y nos han asignado a cada uno de nosotros un militar. Mi binomio se llama Álvaro y es un soldado muy amable. Nos han informado sobre el material y aparatos que utilizan. Además, nos han dado una charla a cerca del ejército y su misión de ayuda humanitaria.
A última hora, hemos subido en los autobuses y hemos llegado al campo de prácticas donde hemos hecho algunos ejercicios en la pista americana, hemos cenado y hemos hecho una marcha. Mientras termino esta crónica estoy a la espera de las aventuras de mañana.
Carmen García Gómez
Expedicionaria MRS
2010