MADRID RUMBO AL SUR. DIARIO DE EXPEDICIÓN.
03 SEPTIEMBRE. DIA
19: Sidi Ifni,
española y surfera
“Este es un lugar que ya apenas figura en los libros de
Historia, pero fue la primera posesión española en África”. “Antes de que
Granada fuese reconquistada”, explica Joaquín María Asenjo, “antes de Ceuta y
Melilla… Sidi Ifni fue España”. El historiador de
Madrid Rumbo al Sur arranca su conferencia apoyado en la barandilla frente al
Atlántico sobre la que gira la vida de la ciudad.
El territorio de
Ifni fue ocupado por la Corona
de Castilla en 1476 y bautizado Santa Cruz de la Mar Pequeña, aunque nadie lo
diría por su playa. Con la conquista de América, África dejó de ser prioritaria
e Ifni fue abandonada en 1524 ante los ataques bereberes. Siglos después, en
1860, Marruecos reconoció a España aquel viejo establecimiento en el tratado de
Wad- Ras, pero no estaba claro dónde se encontraba exactamente el territorio
histórico y no fue hasta 1934, cuando el coronel Capaz desembarcó en este punto
de la costa Atlántica y nació Sidi Ifni, bautizada en
honor a un morabito local.
Un par de años
después de su fundación la familia Gran llegó a Sidi
Ifni y montó el restaurante La Suerte Loca.
Según la leyenda, al dueño, un legionario, le tocó varias veces la lotería y de
ahí el nombre. Hamido, el actual propietario, junto a
su hermana Malika, niega la historia. “Cuando los
Gran llegaron aquí no había nada y les pareció una suerte loca encontrar este
lugar”, explica en la barra de su local, famoso entre los expedicionarios de
Madrid Rumbo al Sur por su mítica tarta de limón (lo merece). Sidi Ifni fue español de 1934 a 1969 (con una guerra
de por medio) cuando España finalmente cedió a Marruecos lo que quedaba de su
provincia de ultramar por un acuerdo de retrocesión. “Todavía se nota mucho la
huella española, en costumbres como la siesta, y en platos como la paella o el
marisco”, cuenta Hamido, “por la calle, la gente aún
se saluda con un ¡Hola!”. En la visita guiada a la ciudad, el profesor Asenjo
muestra otras huellas: el escudo de España en la decrepita pagaduría y los
edificios que albergaron el casino militar o la casa del gobernador. Entre el
grupo de estudiantes hay varios chicos cuyos abuelos o bisabuelos militares
vivieron aquí: Lorite, Rafa o Rodrigo se hacen fotos ilusionados
en las calles blanquiazules que pisaron sus antepasados. Durante la guerra de
Ifni, Carmen Sevilla y Gila visitaron a las tropas, pero hoy, quienes animan
esta ciudad pesquera son los surferos. La playa de
siete olas se llena de octubre a diciembre con los chicos de neopreno cuando la
mar es buena. Hoy no ha habido suerte, ondeaba la bandera negra.
Patricia Reyes
Cronista Oficial MRS 2010